CONTINÚA
TU VIAJE
PALABRAS
RELATOS
PREGUNTAS
ACCIONES
MOMENTOS
Mirarse en el espejo

Un espejo y otro y otro más allá. Un mundo lleno de espejos donde poder mirarme. En la habitación y el baño, pero también en agua, en mi familia, en mis padres, en mis amigos. Lo que estudio o he estudiado es también lo que soy, y me veo en ellos. Lo que llena mi tiempo, igual. En las ventanas de la vida, tantas como pueda abrir, se ven reflejos que me hablan de mí, de mi aspecto y de cómo soy.

Pero son mudos, no tienen palabra. Sólo son destellos donde puedo aprender a mirar.

Hoy queremos decirte que cambies de espejo. Una propuesta nueva: buscar un icono, una imagen especial de Jesús de Nazaret, del Señor. Ponla delante de ti. Mírala igual que te miras en el espejo, e intenta mover tu corazón. Ahora, abandona tu pelo, la raya del pelo o si está bien o mal el cuello de la camisa. Ante el espejo de Jesús, ¿quién eres?

Una gran experiencia es conocerse. Pero otra mayor es saber a imagen de quién nos crearon. Una experiencia intensa es tener un diálogo con nosotros mismos, la búsqueda de elecciones. Otra aún mayor es dejar que dentro de nuestro corazón hable el Espíritu.

¿Qué ocurrirá si cambio mis modelos de referencia? ¿Qué ocurrirá si en lugar de tener como modelo el cuerpo 10, tengo siempre presente que quiero una vida feliz verdaderamente? ¿Qué ocurrirá si en lugar de la vida cómoda, lo que busco es la entrega constante?

Dios mira el corazón, no las apariencias

para no quedarse en palabras

Busca el icono que más te agrade, una imagen que sea especial para ti. Pon delante al Señor, y refléjate en él. Mejor, deja que Él se refleje en ti, en tu interior. Ya no son apariencias lo que está en juego, es tu vida. La vida misma. Quizá hoy sientas que estás delante de algo que no te corresponda, pero se revelará aquello que llevas dentro.

Comentarios
Serás tú?

Sin comentario todavía

La vida es para vivirla, y es encarnando nuestros sueños, haciéndolos realidad donde descubrimos a Dios. Es en la realidad donde lo encontramos y nos dejamos encontrar. Es en la acción, y por eso nuestra pequeña sección de tareas vocacionales.