CONTINÚA
TU VIAJE
PALABRAS
RELATOS
PREGUNTAS
ACCIONES
MOMENTOS
¡No te calles!

 

Las palabras y las acciones siempre están relacionadas. Lo puedes ver de un lado o del otro: una acción se convierte en una palabra, de amor o de odio, de esperanza o prisionera, de protesta o de conformidad. Y también a la inversa: una palabra se puede convertir en una gran acción, con las mismas posibilidades anteriores, de amor o de odio.

Por eso el empeño de que unos se callen para que puedan hablar otros. Por eso los medios se pretenden dominar...

 

Parece, en nuestro mundo, que quien tiene mejores palabras es más que otros. Porque quien puede defender aquello en lo que cree, expresar lo que siente sin herir o molestar, está más preparado para vivir con los demás. Quien puede hablar siendo escuchado, tiene un gran poder. Y es lo que hace la televisión, ¡quiere que la escuches y te quedes callado!

Esta es su mejor arma: el silencio de quien escucha pasivamente, tragándose todo lo que ve y todo lo que oye, absorviendo todas las propuestas que le hacen sin criterios, aceptando sin más contemplaciones, sin más preguntas... Si te lo dan todo hecho y pensado, bien masticado, ¿qué tienes que decir tú? Ya no tienes que decir nada.

Como en este caso práctico, también tu vocación necesita tus palabras. ¿Esperas tranquilamente que alguien te diga lo que tienes que hacer? Sé valiente y adelántate. ¿Te callas mientras sientes que Dios te llama con fuerza? No te calles, cuéntate y cuenta a otros lo que le ocurre a tu corazón. ¿Esperas que lleguen los anuncios en tu vida, la superficialidad que rompe tus historias, para poder hablar con los demás? Seguro que los tienes cerca, que están sentados contigo, que caminan en tus mismos caminos... ¡No te calles!

"El Espíritu os enseñará lo que tenéis que decir"

para no quedarse en palabras

Busca acompañamiento personal, un tiempo de retiro donde otros te escuchen de verdad, y sobre todo donde puedas escucharte a ti mismo. No te acostumbres a dejar pasar tu vida, a acallar el don que llevas dentro. Lo más hermoso de la vida es dejarse llevar por tu libertad, sin ponerle freno, confiando donde otros se quedan sentados, sin moverse e inmóviles, empujando el mundo hacia el Reino, hasta el límite.

Garantiza que en tu día a día puedes hablar. No te calles. Tú eres el primer responsable de tu vida. ¿No crees que ya son muchos los que se callan?

Comentarios
Serás tú?

Sin comentario todavía

La vida es para vivirla, y es encarnando nuestros sueños, haciéndolos realidad donde descubrimos a Dios. Es en la realidad donde lo encontramos y nos dejamos encontrar. Es en la acción, y por eso nuestra pequeña sección de tareas vocacionales.