CONTINÚA
TU VIAJE
PALABRAS
RELATOS
PREGUNTAS
ACCIONES
MOMENTOS
Gracias por mi sacerdocio
Programar el nuevo curso
La experiencia de las diferencias
Búsqueda

Es difícil imaginar los caminos por los que avanzaremos en la vida. Tenemos delante los pasos que ya hemos dado, pero nos queda una gran travesía, un sinfín de detalles pequeños, de elementos de la vida cotidiana que nos llaman y nos seducen, que nos hacen sufrir y nos provocan. La vida cotidiana es una enorme búsqueda, en la que estamos sedientos de amor, sedientos de verdad, sedientos de fidelidad, de amistad, de compañía, de cercanía, de misterio. Eso es la vida, el misterio de lo cotidiano. Y en ella jugamos a ser intrépidos buscadores. Como en un laberinto lleno de encrucijadas. Y en el corazón tenemos una palabra grabada: Busca tu lugar en el mundo, porque lo tienes.

¡Qué gran verdad! La vida presenta opciones, buscamos la mejor. La vida presenta personas, buscamos las mejores. La vida nos regala tiempo y tiempo, minutos que van pasando... y con ellos queremos formar la mejor figura posible. ¿O no? ¿O ya nos hemos cansado? ¿O ya hemos dejado de escuchar la voz del Espíritu que nos guía? ¿O ya no creemos que tenemos un lugar en el mundo?

Somos buscadores, exploradores, aventureros, descubridores de nuevos mundos. Para nosotros no hay nada escrito. Sólo intuiciones, sueños, esperanzas, y el Espíritu siempre presente, siempre cercano. Somos escritores, somos compositores, somos pintores, que buscan formar palabras que suenen bien, sinfonías atrevidas que causen estupor a quienes las escuchen y obras de grandes colores que impacten. Somos buscadores, es nuestro destino. Continuamente buscar, dar pasos siempre hacia adelante. Recoger información, descifrar códigos, hacer preguntas a quienes nos pueden orientar.

¿Cómo buscamos y dónde buscamos? Todos sabemos lo que nos puede ayudar.

para no quedarse en palabras

Buscar no es fácil, ni se puede hacer solo. Eso lo dejamos para las películas. Quien busca es porque sabe que algo puede encontrar, y quizá eso es lo primero que es necesario aclarar. ¿Qué le pido a la vida? ¿Qué creo que puedo encontrar? Quien pide dinero, quizá se convierta en un gran ingeniero o tenga un puesto de mucha responsabilidad en una empresa. Pero puede también suceder que se quede sin tiempo para pasar el rato con sus amigos, o no tenga valor para "hacer las cosas de forma diferente". Es necesario saber qué estamos buscando en la vida, qué le estamos pidiendo. Y ser sinceros. No te engañes. Si pides poco, poco recibirás. Si buscas otras cosas más grandes, como ser feliz, como tu vocación... estás en otro nivel. No puedes hacer lo mismo que el resto, ni te puedes dejar llevar.

Y luego... ¿cómo buscar? ¿Con qué herramientas cuento? ¿De qué me puedo servir y qué me ayudará más? Quizá puedas empezar por la acción de esta semana: No te calles, ni dejes en el silencio tus inquietudes, tus opiniones, lo que crees, lo que sueñas.

Comentarios
¿Serás tú?

Espearmos tu comentario.