CONTINÚA
TU VIAJE
PALABRAS
RELATOS
PREGUNTAS
ACCIONES
MOMENTOS
Isaías 6, llamado por sorpresa

Imagínate cómo mira Dios el mundo. Él conoce todo lo que sucede en él, sin que nada pueda escaparse. Y llega un momento en el que Dios se pregunta: ¿A quién enviaré para que anuncie mi Palabra a todos los hombres? ¿A quién le daré la responsabilidad de liberar a los hombres de su esclavitud, de vivir con quienes se encuentran solos, de acompañar a los que sufren?

Y aparece Isaías. Señor, no te preocupes. "Aquí estoy para hacer lo que sueñas, para convertir en posible lo que tú nos has prometido." Su libertad interior le sitúa con una mirada diferente al mundo que le rodea. De los profetas siempre decimos que eran personas comprometidas, y que por eso luchaban. Pero la vocación de Isaías es diferente: todo comienza por la especial cercanía que tiene con Él. Es el trato con Dios, el asombro que provoca su proximidad, la confianza en que su palabra es más importante que cualquier otra que podamos encontrar, que su amor no terminará. Es eso lo más radical que vive Isaías, está cerca de la fuente de la vida. Y esa es su llamada: no te alejes de mí; lleva mi Palabra a los tuyos porque yo estaré contigo.
para no quedarse en palabras
Graba en tu corazón, desde este momento, la respuesta de Isaías: "Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad." La oración con el Salmo 40, donde vuelve a aparecer esta expresión, nos hace caer en la cuenta de la fuerza de la Misericordia de Dios, de su cariño por los hombres, de la fueraza de su Palabra.
La Palabra, que presentamos en forma de relatos, ilumina el corazón del hombre. Experiencias en las que Dios se encuentra con la persona, en singular, y la llama por su nombre..