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Jesús bendice a los pequeños

En aquel momento, todos quedaron sorprendidos. Comencemos a leer por el final: Jesús dice que quien acoge a uno de estos pequeños en su nombre, vivirá que también acoge al mismo Jesús.

Todo empezó con una discusión. Por un lado unos querían ser "los más grandes del Reino" y por otro se preguntaban "qué tenían las personas que conocían a Dios".

¿No hubiese sido mejor cualquier otro gesto? ¿No era mejor responder sin más que el Reino es de la gente sencilla, o de los que siguen al Hijo, o de los que se comprometen con la justicia, o de los que oran por la paz? ¿No hubiese sido más fácil incluso responder con las bienaventuranzas?

Jesús elige a un niño y lo llama. Éste es el detalle que habitualmente se pasa por alto. El Reino, la vida que Jesús ofrece, es para aquellos que generosamente y dócilmente responden a la llamada de Jesús, sin importarles que otros les miren. Fue puesto en el medio, donde todos podían verlo. ¡Eso es un niño! ¡Eso es ser pequeño! Lo mismo que en otro momento dijera cuando recordaba que "Somos sal de la tierra y luz del mundo".

Desde entonces, todo aquel que responde a la llamada que Dios tiene para él se convierte en un mediador de Dios para los demás. Quien con fidelidad intenta en su día a día vivir el Evangelio, es un canal abierto para que otros puedan conocer y sorprenderse con las maravillas que Dios hace. Quienes luchan por la paz y la justicia, son también constructores de un mundo nuevo. No por sí mismos, sino porque saben que otro les ha llamado, les da fuerza, les sostiene, les enseña, les abraza y bendice. No hay mayor bendición que la cercanía de Dios, como Padre que vela por sus hijos.

para no quedarse en palabras
Tú también eres llamado. Hoy lo eres, mañana lo serás, y ayer lo fuiste. Dios te llama, como a este niño para que te pongas en medio del mundo y seas sal y luz para ellos. Es tu mayor bendición. Seguro que si oras un rato ante el Padre descubrirás que alguien en ti, en algún momento, vio algo especial. Quizá ellos no sepan que es Dios y piensen otras cosas, pero tú sí lo sabes. En ti vieron a Dios.
La Palabra, que presentamos en forma de relatos, ilumina el corazón del hombre. Experiencias en las que Dios se encuentra con la persona, en singular, y la llama por su nombre..